CUIDADOS, MANTENIMIENTO Y ALMACENAMIENTO
Las mangueras tienen una duración limitada y el usuario debe poder reconocer de los signos de un fallo inminente, sobre todo, si están siendo utilizadas bajo alta presión de servicio y/o si se transportan productos peligrosos.
Indicación de seguridad: Por falta de respeto de los procedimientos recomendados por el fabricante para los cuidados, el mantenimiento y el almacenamiento, puede producirse un malfuncionamiento de la manguera correspondiente. Esto podría provocar graves daños tanto a bienes como a personas.
Más adelante describimos las instrucciones generales para el almacenaje correcto de mangueras. El almacenamiento inadecuado puede reducir considerablemente la duración de las mangueras.
Manejo adecuado de mangueras.
Hay que evitar todos los malos usos en el manejo de mangueras. Evitar la tracción de la manguera en superficies agudas o abrasivas, salvo si la manguera está especialmente fabricada para este uso.
Las mangueras deben ser utilizadas solamente hasta su máxima presión de servicio indicada. Cualquier cambio de la presión de servicio debería hacerse gradualmente, de manera que las mangueras no sean expuestas a picos de presión.
No se deben someter a pinzamientos, ni sobrepasarlas encima con vehículos, salvo que las hojas de datos comprendan otras indicaciones.
Para el manejo de mangueras gruesas hay que utilizar tornos y tambores, si es posible. Para mangueras de aspiración y de impulsión, tales como las utilizadas, por ejemplo, para la carga y descarga de aceite, se deberían utilizar lazos y correas como apoyo.
Pruebas generales
Una inspección y una prueba hidrostática deben ser efectuadas periódicamente para verificar si la manguera todavía mantiene sus propiedades para seguir con su aplicación. Hay que efectuar también una verificación visual para comprobar si la manguera presenta cubiertas desprendidas, puntos de pinzamiento huellas, o puntos blandos, buscando signos de refuerzos rotos o desplazados.
Hay que verificar también muy especialmente, si en los acoplamientos o la grifería hay puntos desprendidos de la manguera y eventualmente cambiarlas inmediatamente.
Almacenamiento:
El almacenaje de mangueras de goma puede verse afectado por la temperatura, la humedad del aire, el ozono, la luz del sol, el aceite, disolventes, líquidos corrosivos, insectos, roedores y material radioactivo. El almacenamiento regular de las mangueras depende sobre todo de su dimensión (diámetro y longitud), de la cantidad que se debe almacenar y del embalaje utilizado. Las mangueras no deben ser amontonadas o puestas las unas sobre las otras de manera tal que el peso provoque la deformación de las mangueras colocadas debajo. Puesto que la dimensión, el peso y la longitud de las mangueras de goma pueden variar mucho, no es posible dar recomendaciones generales. Una manguera con una pared delgada aguanta menos carga que una manguera de pared gruesa o que una manguera con espiral de alambre de acero. Las mangueras que se deben enviar enrolladas deben ser almacenadas en posición horizontal.
Si posible, hay que almacenar las mangueras en su embalaje original, sobre todo cuando se trata de cajas de madera o de cartones. Tales embalajes protegen también de la luz del sol.
A continuación se describirán las instrucciones generales para el almacenamiento correcto de mangueras conforme a la norma DIN 7716:1982 "Productos en caucho y en goma: exigencias para el almacenamiento, la limpieza y el mantenimiento", párrafo 3. El almacenamiento inadecuado puede reducir considerablemente la duración de las mangueras.
Almacén: El almacén debe ser frío, seco, sin polvo y convenientemente aireado. No es admisible el almacenamiento al aire libre.
Temperatura: Los productos de goma no deberían ser almacenados por debajo de -10°C ni por encima de + 15°C, aunque puede sobrepasarse el límite superior hasta +25°C. Temperaturas aún más altas son admisibles solamente como picos.
Calefacción: En almacenes con calefacción hay que proteger los productos de goma y de caucho contra la fuente de calor. La distancia entre la fuente de calor y los materiales almacenados debe ser de un metro, por lo menos.
Humedad: Hay que evitar el almacenamiento en almacenes húmedos. Se debe poner atención en que no se cree ninguna condensación. Las condiciones más favorables son una humedad del aire inferior a 65%.
Alumbrado: Hay que proteger las mangueras de la luz, sobre todo de la radiación directa del sol y de una fuerte luz artificial con alta cuota de luz UV. Por esta razón hay que aplicar una pintura de protección de color rojo o naranja en las ventanas ( en ningún caso azul ). Es preferible el alumbrado con lámparas incandescentes.
Ozono: Dada la nocividad del ozono, los almacenes no deben contener instalaciones que produzcan ozono: tales como motores eléctricos u otros aparatos que produzcan chispas u otras descargas eléctricas. Hay que eliminar también los gases de combustión y los vapores que pueden provocar la formación de ozono mediante procesos fotoquímicos.
Por fin, hay que almacenar los productos de goma según el principio "first in, first out", porque incluso en las mejores condiciones, el almacenamiento demasiado largo puede llevar a la deterioración de las propiedades físicas de ciertos productos de goma.